Cuidar el medio ambiente es como escribir una tesis
- 25 jul 2017
- 3 Min. de lectura

Si en algún punto de tu vida has tenido que escribir una tesis (o estás en el limbo de escribirla, que quizás es peor), o simplemente hacer una tarea o un proyecto final largo, es probable que estés familiarizado con la procrastinación.
Si, la procrastinación, esa palabra que se hizo popular cuando todos nos conectamos a través de la internet y nos dimos cuenta que en nuestro tiempo libre (y no tan libre) somos seres apasionados pero aletargados por un sistema que nos da la libertad sin permitirnos ejercerla. A fin de cuentas, esta palabra define la postergación de un hábito o actividad, para atender situaciones más irrelevantes.
Para algunos, esto se convierte en un patrón conducta persistente que interfiere con su día a día, y esto, tristemente, puede utilizarse como una metáfora para describir nuestra relación de odio y amor (o pasión aletargada) por la conservación del medio ambiente.
Sin hacer menos algunos importantes esfuerzos de conservación (como el rescate de ciertas especies grandes de mamíferos, la investigación biogeográfica y genética, la protección de importantes áreas naturales de la perturbación humana, y uno que otro acuerdo político internacional, entre otros) creo que todos, y principalmente aquellos ajenos al trabajo biológico, podemos reconocer, que se han logrado pocos avances en materia general para el cuidado de nuestro planeta; Y en esta realidad cada vez más extravagante, donde el hombre más poderoso de occidente no cree en el calentamiento global, podemos estar seguros que nos faltan unos años más para que lleguemos a un punto donde todos colectivamente nos pongamos a redactar esa tediosa tesDIGO a ponernos de acuerdo sobre las macroacciones pertinentes para el cuidado de la tierra.
¿Realmente esperaremos hasta encontrarnos entre la espada y la pared para darle solución a un problema tan grande? Pues la respuesta es simple, si; Es difícil darle una respuesta a cómo lo lograremos (y comenzar a pensar en escenarios posibles solo prolongaría este texto y nos alejaría más de su objetivo), pero como seres humanos que se han tomado el individualismo neoliberal muy en serio, es probable que no será hasta que no recibamos una bofetada personal, un caso particular, que cale hasta nuestros huesos, que nos haga sentir el dolor que por muchos años ha sentido esta nave espacial biológica sobre la cual nos desplazamos por el universo.
Ejemplos como este ya los hemos vivido, las señales que anuncian un gran cambio son recurrentes en nuestros timelines; Una tortuga en una lancha cuyo dolor profetiza la caída de la industria de popotes (y si tenemos suerte, pronto de más plásticos), este caso particular es interesante, sus millones de vistas son innegables, pero la interacción directa con el video es reducida en comparación (pocos likes, muchos mentristece u.u), mostrándonos que a pesar de haberse colado en nuestro quehacer cotidiano contemporáneo, quisiéramos ser capaces de negarlo, de fingir que no existe, que eso no pasa aquí, que la solución no está en nuestras manos, que ese popote no lo usamos nosotros. Pero la realidad es más cruda, no triste pues aún tenemos tiempo, pero las anónimas causas de su sufrimiento nos permite ponerle nuestro nombre, nuestro rostro, nuestro perfil de una red social.
Y así como una tarea que procrastinamos, la discusión del cambio climático se extiende a más de medio siglo, sin embargo, la industrialización de un mundo en desarrollo y los intereses monetarios de un puñado de humanos nos nublan la visión, manteniéndonos tan apacibles como para entristecer a Huxley; No esperemos a que nuestro asesor nos envíe una fecha límite para empezar a trabajar en ello, es tiempo no solo de exigir, sino de actuar.
Desde este blog que nadie lee (como nuestras tesis), nuestras recomendaciones para el joven millenial que busca salvarse del fin son:
Empieza a caminar más o andar en bici
Acostumbrate a usar menos energía eléctrica (escribir a la luz de las velas es más poético de todas formas)
Termina tus deudas y aléjate de los bancos
Apoya a los productores (y artistas) locales
Aprende poco a poco a plantar tu propia comida y preservarla
Adquiere habilidades diversas que te hagan autosuficiente
Enfréntate al futuro con una sonrisa, vienen unos años muy interesantes :)
Este ensayo fue escrito en un largo break de mi tesis, e incluso procrastine su publicación.

Literatura consultada:
Rozental, A., & Carlbring, P. (2014). Understanding and Treating Procrastination: A Review of a Common Self-Regulatory Failure. Psychology, 5, 1488-1502. http://dx.doi.org/10.4236/psych.2014.513160
Y un par de artículos de Wikipedia (jeje)





















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